Yoga

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El yoga es una disciplina física y mental que se originó en la India, y el término se asocia con el budismo, hinduismo, jainismo y la meditación.

Es una práctica a la cual se le atribuyen muchos beneficios tanto físicos como mentales y en las últimas décadas se ha hecho muy popular en el mundo occidental también.

Específicamente en lo que se refiere a lo físico, el yoga ayuda a fortalecer los músculos y huesos, aumenta la energía interior, retrasa el envejecimiento, proporciona flexibilidad y equilibrio, mejora la oxigenación de los órganos y acondiciona el sistema endocrino, cardiovascular, digestivo y respiratorio.

En cuanto a la parte mental, el estrés se ve reducido de forma importante, la concentración se es favorecida, las habilidades de razonamiento y nos hace sentir más felices en general.

Al traer armonía interior y paz, los patrones de sueño suelen tener una marcada mejoría, las reacciones agresivas o depresivas ante situaciones negativas son disminuidas, los pensamientos positivos son estimulados y ayuda a superar miedos.

El yoga, aunque se puede calificar como ejercicio, tiene ciertas diferencias con las formas más tradicionales o atléticas de ejercitarse.

Los movimientos y las posiciones o asanas (posturas del yoga) son pausadas y meditativas, y se mantienen por cierta cantidad de tiempo. Por otro lado, otro tipo de movimiento en el yoga, llamadas vinyasas, son más dinámicas y son las que trabajan el sistema cardiovascular.

La combinación de ambos tipos de posturas es lo que logra que se trabaje todo el cuerpo y los sistemas antes mencionados, logrando así la larga lista de beneficios. Como cada cuerpo es distinto, si alguien siente que además del yoga, necesita otra actividad para complementar su rutina de ejercicio, está perfectamente bien que lo haga.

Esta práctica también busca el estímulo de la mente y desarrollar el intelecto, y lo consigue por medio de la concentración, el tener que prestar atención a los movimientos y posturas que se están haciendo, y la meditación y paz interior. En concordancia a este pensamiento, el yoga evita movimientos bruscos o violentos, ya que estos provocan cansancio, dolores y rigidez muscular.

La forma en que el yoga pone a trabajar el sistema cardiovascular es por medio de los estiramientos, que estimula la circulación en las venas, mientras que las poses invertidas, hacen la que sangre vaya de regreso al corazón. Estos movimientos le dan fuerza y estiran el corazón.

La fatiga muscular es prevenida por medio de una adecuada respiración y la relajación. Los músculos al no tener suficiente oxígeno, acumulan ácido láctico, que es responsable del dolor después de hacer ejercicio. Como en el yoga el músculo es trabajado de forma integral; estirando, calentando y consumiendo la cantidad correcta de oxígeno.

El yoga es una disciplina cuyos beneficios no solo son físicos y mentales, sino también espirituales y es una práctica altamente recomendada para cualquier persona que esté buscando un equilibrio entre la forma física y la paz interior.