Trastornos del Espectro Autista

Trastornos del Espectro Autista

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Los trastornos del espectro autista (TEA) son una discapacidad del proceso de desarrollo, que puede causar dificultades en el ámbito social, conductual y comunicacional más o menos significativos, dependiendo del caso.

Físicamente, las personas con TEA no suelen tener un aspecto especial que las identifique como tal, sin embargo, su forma de comportarse, comunicarse y su aprendizaje, frecuentemente sea diferente a los que no presentan un TEA.

Los procesos de pensamiento, resolución de problemas y aprendizaje en personas con TEA, pueden ser variables; existen aquellas con altos niveles cognitivos, así como algunos que el día a día puede ser un reto.

Hoy en día se agrupan como TEA a muchas afecciones que se diagnosticaban por separado, pero que ahora son todas incluidas en esta nueva denominación, por ejemplo el síndrome de Asperger, el trastorno generalizado del desarrollo no especificado de otra manera o el trastorno autista.

              Las personas que presentan un TEA, suelen tener problemas desde el punto de vista social, comunicacional y emocional.

A veces son repetitivos en algunos comportamientos y es difícil que hagan cambios a sus rutinas diarias. Sus formas de aprender; y esto incluye la manera en la que prestan atención y reacciones, son particulares y únicas a cada quien. Los signos comienzan a notarse en la niñez y suelen permanecer toda la vida.

              Las características más comunes de los que presentan un TEA incluyen:

  • Dificultad para relacionarse con otras personas, o simplemente no mostrar interés en hacerlo.
  • Evitan contacto visual y prefieren estar solos.
  • No comprenden bien los sentimientos de otras personas y les cuesta trabajo expresar los suyos.
  • Tener aversión al contacto físico, como abrazos.
  • Repetir palabras o frases que escuchan.
  • Dificultad para adaptarse a cambios en su rutina.
  • Presentan problemas a la hora de expresar sus necesidades usando palabras o movimientos comunes.

En realidad la lista de signos que pueden mostrar alguien con un TEA es interminable, ya que cada quien es un caso diferente.

El diagnóstico de los TEA se realiza por observación clínica del comportamiento del niño. No existen pruebas físicas que lo puedan determinar, así que queda de la experiencia del médico para llegar a la conclusión final.

A veces hay padres que esperan varios años para ver al especialista, robándole al niño de tiempo importante en la que habrían podido ser ayudados desde temprano.

Los TEA no tienen un tratamiento como tal, sin embargo, terapias que se enfocan en la conducta, las comunicaciones y cómo interactuar con otros, pueden ser de gran ayuda para el desarrollo del niño y su desenvolvimiento en sitios como la escuela y el entorno familiar.