¿Quién puede hacer una cirugía de bypass gástrico?

¿Quién puede hacer una cirugía de bypass gástrico?

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La cirugía de bypass gástrico, es un procedimiento quirúrgico en el cual se busca la pérdida de peso al hacer un cambio en la forma en que el estómago y el intestino delgado manejan la alimentación. Con esta intervención el estómago queda mucho más pequeño que su tamaño original, por lo que se sentirá lleno sin necesidad de comer tanto, además que los alimentos no irán a ciertas partes del estómago e intestino delgado, por lo que el número de calorías absorbidas por el cuerpo disminuirá considerablemente.

La cirugía de bypass gástrico

Esta cirugía se realiza bajo anestesia general y consiste en dos etapas. La primera etapa se hace en función de reducir el tamaño de su estómago, para esto se utilizan grapas quirúrgicas con las que se divide el estómago en dos secciones: una sección superior (llamada bolsa) que es a dónde van los alimentos que se consumen y esta es aproximadamente del tamaño de una nuez, y logra almacenar unos 28grs de alimento.

Es por esto que la sensación de saciedad será mucho más rápida. La segunda etapa se le llama bypass o derivación, que es donde el cirujano une una porción pequeña del intestino delgado a la parte superior de la bolsa. Esto tiene como consecuencia que el alimento pasa directo desde la bolsa al intestino delgado, absorbiendo así menos calorías y ayudando en la pérdida de peso.

Tipo de Bypass Gástrico

El bypass gástrico se puede hacer de dos formas: con una cirugía abierta, en la que se hace una gran incisión en el estómago o por laparoscopia, en la que se usa una pequeña cámara y esta sirve de guía para realizar la cirugía. Este método tiene una serie de ventajas, como lo son:

  • Un período de recuperación más rápido.
  • Menos dolor.
  • Cicatrices más pequeñas y menos riesgo a tener complicaciones, como hernias e infecciones.

Las personas pueden ser candidatas a esta intervención cuando son muy obesas y no han logrado bajar de peso a través de métodos tradicionales como dieta y ejercicio. Hay que tomar en cuenta que esta cirugía no es una cura mágica para el sobrepeso. Debido a las características de esta operación el estilo de vida de las personas debe cambiar bastante radicalmente, ya que luego de ella los alimentos que se consumen deben ser saludables, debe tener cuidado con las porciones que se ingieren y se debe hacer ejercicio.

También hay que tomar en cuenta los riesgos que se corren con esta cirugía, ya que es posible que se presenten complicaciones, entre las más comunes se pueden nombrar:

  • Gastritis y úlceras estomacales.
  • Lesiones en el estómago.
  • Mala nutrición.
  • Cicatrices en la parte interna del abdomen que pueden generar problemas de obstrucción intestinal.

Aunque es una opción bastante radical, a veces es la más conveniente en casos extremos de obesidad. Los beneficios que esto puede traer en muchos casos se balancea con los riesgos, ya que cuando resulta exitosa, la calidad de vida mejora drásticamente.