Más información sobre las causas y el tratamiento de la tuberculosis pulmonar

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La tuberculosis pulmonar es una infección que ataca los pulmones, es sumamente contagiosa y puede regarse a otros órganos.

La bacteria responsable de esta enfermedad es llamada Mycobacterium tuberculosis y es altamente contagiosa. La vía de contagio más frecuente en la inhalación de gotas de agua o saliva al momento de toser y estornudar. Al ocurrir esto, por lo general se instala una infección pulmonar, la cual se denomina tuberculosis primaria. En esta infección lo síntomas no son tan graves y en la mayoría

de los casos las personas se recuperan con facilidad. Luego la enfermedad queda latente, en algunos casos incluso por años, y después de un tiempo se puede reactivar. Cuando una persona presenta síntomas de una infección por tuberculosis, en la mayoría de los casos es porque ya tuvieron esa infección primaria y esta es en realidad una reactivación de la enfermedad.

Lo grupo de risco para la tuberculosis son: 

  • Bebés pequeños.
  • Personas en edades avanzadas.
  • Personas con el sistema inmune comprometido, por ejemplo enfermos del virus VIH/SIDA, pacientes que reciban quimioterapia, sean diabéticos o que tomen algún medicamente que debilite el sistema inmune.

Los síntomas de una infección por tuberculosis incluyen:

  • Dificultad para respirar.
  • Tos.
  • Expectoración con sangre.
  • Dolor en el pecho.
  • Fiebre
  • Fatiga.
  • Sudoración alta, particularmente en la noche.
  • Pérdida de peso.

Para diagnosticar la tuberculosis pulmonar, se deben realizar una serie de exámenes, entre ellos un examen físico completo, en los cuales se podrá evidenciar si la persona tiene líquido alrededor de los pulmones, ruidos respiratorios extraños, inflamación en los ganglios linfáticos en la zona del cuello y dedos hipocráticos (en el caso de personas con la enfermedad avanzada). Además se pedirán otros exámenes:

  • Tomografía de tórax.
  • Broncoscopia.
  • Radiografía de tórax.
  • Prueba QFT-Gold o similar para comprobar la infección de tuberculosis.
  • Toraconcetensis.
  • Prueba cutánea con tuberculina.

El tratamiento para la tuberculosis consiste en eliminar la infección a través de antibióticos que ataquen las bacterias que provocan esta enfermedad. Por lo general se usan una cantidad considerable de medicamentos, y a través de exámenes de laboratorio se determina cual es el que le funciona mejor.

El orden y la disciplina con la que se deben tomar los medicamentos es muy importante, ya que de no ser así la infección puede empeorar y volverse muy difícil de tratar, ya que las bacterias se pueden convertir en resistentes a los antibióticos, disminuyendo o eliminando la eficacia de los medicamentos.

De ser diagnosticado a tiempo y si se cumple el tratamiento bien, la tuberculosis mejora en un período de 2 a 3 semanas.