Lupus

Lupus

COMPARTIR
lupus

Esta enfermedad reumática y crónica, puede afectar a cualquier órgano o sistema del cuerpo, es sumamente heterogénea.

Cada caso es distinto a otro y es difícil conseguir a dos personas con los mismos síntomas y patrones, por lo cual su diagnóstico es bastante complicado de alcanzar.

 Esta enfermedad puede presentar momentos de brotes y a veces la misma remite, también existen varios grados de severidad.

Básicamente, el lupus es cuando las células del sistema inmune atacan a las del mismo organismo, causando inflamaciones y daños en diferentes tejidos. La enfermedad ocurre cuando se producen anticuerpos que sobreestimulan los linfocitos B.

El lupus es más común en mujeres, sobre todo en los años fértiles, aunque se han visto casos de personas que desarrollan la enfermedad en la niñez o en edades avanzadas.

Las razones que desencadenan esta enfermedad, son desconocidas. Sin embargo, como es una enfermedad autoinmune, se puede sospechar de factores que posiblemente influyan y provoquen lupus.

Alteraciones del sistema inmune es una de las más aceptadas y también se puede mencionar el factor genético; aunque no se conocen todavía cuales son los genes concretamente responsables.

Se ha pensado que los estrógenos femeninos pueden guardar relación con el brote de esta enfermedad, y las pastillas anticonceptivas elevan las probabilidades de que se desarrolle el lupus en mujeres que tengan una predisposición genética.

En vista de que es una enfermedad de tipo sistémica, esta puede afectar varios órganos. Síntomas como pérdida de peso inexplicable, cansancio, fiebre que no corresponde a un proceso infeccioso, son señales a las que hay que prestar atención.

Dolores en las articulaciones, el enrojecimiento y erupción en la piel, sobre todo en la cara, mejillas y nariz es un síntoma clásico, aunque no se presente en todos los casos, la caída del cabello es frecuente.

En algunos casos, se pueden presentar afecciones relacionadas al corazón y al pulmón, ya que las membranas que cubren estos órganos (pericardio y pleura) se inflaman, causando pericarditis o pleuritis.

También puede atacar los riñones, y se manifiesta por una hinchazón en la cara y en las piernas. Los síntomas neurológicos varían muchísimo, pero pueden ser de los más graves, ya que incluyen trastornos psiquiátricos, estados de confusión, convulsiones y dolores de cabeza. Las depresiones e hiperactividad son frecuentes.

Hay dos tipos de lupus:

  • Lupus eritematoso discoide: afecta más que todo la piel.
  • Lupus eritematoso sistémico: puede afectar cualquier sistema del cuerpo.

El diagnóstico de esta enfermedad es más que todo por examen clínico, pruebas analíticas y revelación de los síntomas.

Existe una lista de once enunciados o manifestaciones clínicas, que cuando un paciente presenta al menos cuatro de ellas, sin ninguna causa justificada o enfermedad, se puede decir con cierta seguridad que el paciente tiene lupus.

El tratamiento consiste en básicamente el uso de corticoides, y dependiendo de los órganos afectados, se indicarán otros medicamentos enfocados en esa área.

Existe una indicación que no varía nunca, sin importar el tipo de lupus ni el sistema u órgano que se vea afectado, que es una protección extrema al sol. El tratamiento para el lupus es de por vida.

Las personas diagnosticadas con esta enfermedad, una vez está siendo tratada, pueden llevar una vida perfectamente normal, ya que la enfermedad como tal, no presenta ninguna limitación.