DIETA PALEO

DIETA PALEO

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La dieta paleo en años recientes comenzó a popularizarse debido a que la alimentación en los países occidentales y “desarrollados”, es muy alta en carbohidratos y ha resultado en sobrepeso, diabetes y otros problemas de la salud, así que se empezó a idear una forma de alimentarse que fuera parecida a la de nuestros ancestros, antes de que se usaran ciertos tipos de carbohidratos procesados.

Nuestros antepasados basaban su dieta en carnes y plantas que se comían en diversas formas, y conseguían todos los nutrientes que necesitaban, además comían de forma más esporádica, ya que no tenían como almacenar los alimentos, por lo cual, el ser humano de adaptó y almacena energía en forma de grasa, para luego ser utilizada en momentos de escasez. Es por ello que, en la actualidad, las personas son más propensas a almacenar grandes cantidades de grasa en el cuerpo, debido a las cantidades de carbohidratos a las que nos hemos acostumbrado a ingerir diariamente.

La base de la dieta paleo son las verduras, luego vienen las proteínas que se traducen en carne, pescados y huevos y por último las frutas, frutos secos, semillas, especias, aceite (de oliva o de coco solamente) y hierbas. Es muy simple, si lo quieres resumirá más aún, puedes decir que solo consumirás plantas y productos animales. Aunque as verduras, frutas y hierbas no son altamente calóricos, deberían ser la base de la ingesta de carbohidratos y los micronutrientes.

Los frutos secos, los productos animales y las semillas, son las que aportarán más energía, pero debido a sus características, no estimulan una producción alta de insulina y son una fuente ideal de proteínas y grasas saludables indispensables para el funcionamiento del cuerpo.

Es posible que al principio sea difícil centrar nuestra alimentación en verduras, ya que nuestro organismo está muy acostumbrado a los productos procesados y altos en carbohidratos. Hay que enseñar a nuestro cuerpo a que es perfectamente normal y agradable disfrutar de las verduras en muchas formas, crudas, guisadas, horneadas, hervidas o en forma de ricas cremas y sopas.

En la dieta paleo se elimina del todo el consumo de alimentos derivados de la harina, trigo, maíz, ya que en realidad nuestro sistema digestivo aún no se ha adaptado a la estructura de las proteínas de los granos y por lo tanto terminan haciendo más daño al final. También se deben eliminar azúcares, como refrescos, jugos, dulces.

Si una persona decide intentar seguir este tipo de alimentación, se recomienda que se vaya haciendo paulatinamente, ya que, si se hace de forma brusca, es muy posible que se fracase debido a la gran diferencia entre la dieta “normal” y la paleo. Es mejor que uno se vaya acostumbrando poco a poco a comer cada vez menos cosas como pan, pasta, maíz, refrescos, etc.