¡Cuidado con la conjuntivitis!

¡Cuidado con la conjuntivitis!

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conjuctivitis

La conjuntivitis se define como la inflamación de la conjuntiva del ojo, por general ocasionada por una infección, ya sea viral o bacteriana y también puede ser causada por alergias.

Existen otras razones para que este tejido se inflame como el roce, polvo, viento, humo, polen, caspa animal, moho, resfriado común o incluso una luz muy intensa.

Cuando es muy severa, la conjuntivitis puede prolongarse por un largo período de tiempo; meses o años. En estos casos el párpado completo se ve afectado y pueden generarse problemas con los conductos lagrimales.

La conjuntivitis es muy contagiosa, y por lo general se adquiere cuando la persona toca con las manos o toallas sus ojos, y estas estaban contaminadas. Si es de origen viral, el contagio también puede ser aéreo. Si la infección es bacteriana, por lo general viene de una acumulación de bacterias procedente de alguna otra infección en el cuerpo.

Es muy fácil saber cuándo se tiene esta enfermedad; el ojo se enrojece, hay mucho lagrimeo, ardor y una desagradable sensación de tener algo en el ojo. La foto sensibilidad es bastante frecuente y cuando es una infección bacteriana, suele haber secreciones amarillentas o verdosas, que durante la noche pegan las pestañas.

Como la conjuntivitis es tan contagiosa, es importante lavarse con frecuencia las manos con jabón antibacterial y secarse con toallas de papel. Si alguien del entorno la tiene, es recomendable evitar el contacto directo con esa persona, y de nuevo, lavarse muy bien las manos constantemente.

Para realizar un diagnóstico, el médico hará una exploración ocular y así determinar el origen de la infección; por lo general cuando es alérgica, la conjuntivitis es acompañada de otros síntomas relacionados a las alergias, como rinitis o dermatitis.

Si es bacteriana, se hará un cultivo para saber qué tipo de bacteria inició la infección y así indicar el tratamiento más apropiado.

En caso de que se presente la conjuntivitis, se indicará un tratamiento, que por lo general dura alrededor de una semana, y consiste básicamente en gotas oftálmicas con corticosteroides cuando se trata de una infección viral. Si es bacteriana, gel oftálmico, colirio o pomadas antibacteriales son las indicadas.

Es importante mantener los ojos limpios, y usar un paño limpio, con agua hervida tibia o suero fisiológico estéril.

Frecuentemente la conjuntivitis se cura sola, pero es buena idea tratarla para evitar más contagios y otras complicaciones. Normalmente una vez curada, la conjuntivitis no deja ninguna secuela.